domingo, 28 de agosto de 2011

USA y yo, de Miguel Delibes

USA y yo no es un libro muy conocido de Delibes. No es de extrañar. A Delibes se le conoce más por sus novelas, como Los Santos Inocentes, El camino, Cinco horas con Mario o El Hereje. Sin embargo no podemos olvidar -ni queremos- los comienzos del genial autor vallisoletano: el periodismo. Delibes fue, por mucho tiempo periodista en "El Norte de Castilla", siendo su primera ocupación ahí la de dibujante caricaturista. Las personas que se dedican a la caricatura son muy sensibles y tienen habilidad para exponer lo principal de sus modelos de manera que sean más fácilmente reconocidos que en una imagen común. 


Es por ello que no es de extrañar que Delibes fuese el encargado de diseccionar a lo largo de 300 páginas una nación que en 1960 estaba en pleno auge y que era vista con recelo por muchos, con admiración por otros y con franca hostilidad por los demás. Para ello Delibes viajó a Estados Unidos y con gran perspicacia y honestidad retrató a la nación y a sus ciudadanos, de una manera franca, inteligente y amena. También, como es lógico, Delibes incluye en la narración de su viaje sus propias percepciones de los USA, por lo que ya nos recuerda el mismo que "estos Estados Unidos son mis Estados Unidos", no garantizando el acierto o no de sus conclusiones sobre el gran país norteamericano, pero si de su sinceridad.

Para el español de su época -y también de la nuestra- el viajero Delibes escribe con gran claridad y sencillez, logrando que los lectores conozcan bien cómo son y porque son como son los norteamericanos. Leemos en el libro acerca de la la enormidad del país, del concepto de la abundancia que tienen y como esto sin duda influye a la hora de que consideren malo todo lo que implique una reducción en lo que sea. Vemos y comprendemos la importancia de la educación, de los colleges y las universidades, su esfuerzo educativo y la confianza que tienen en la capacidad del individuo para lograr metas, así como la conciencia ciudadana hacia la democracia, la constitución y las instituciones emanadas del pueblo. También Delibes hecha una lúcida mirada a la religión y hasta donde influye, así como retrata el problema de la segregación racial. 

Recomiendo la lectura del libro por ser un retrato profesional y certero de los USA, más allá del conocimiento que creamos tener a través de la CNN, de las películas de Woody Allen,  o lo que es peor, de las películas de Hollywood.  Os dejo un párrafo:

" El yanqui, en resumen, cuando se da, se da del todo, de una manera incondicional y absoluta, con un grado de generosidad superior al de otros pueblos. Ahora bien, de ordinario el yanqui no se da; se guarda Esta actitud responde seguramente a una convención inexpresada pero no por ello menos notoria. Y lo que en un principio pudo ser un anhelo por celar la propia intimidad y de no vulnerar la intimidad del prójimo es, hoy, una actitud nata de reticencia. El yanqui, como persona y como familia tira a independiente. Le cuesta mucho menos dar un dólar que una palabra. Su respeto al prójimo no implica, pues -aunque a veces vaya aparejado- cordialidad"

martes, 9 de agosto de 2011

Etimologías, de San Isidoro de Sevilla, B.A.C.

Isidoro de Sevilla es uno de los grandes pensadores y divulgadores del pensamiento de la Edad Antigua e incluso diría que de toda la cultura occidental. Su obra Etimologías u Orígenes, como también se la conoce, es un importante tratado que abarca el saber teológico, filosófico científico y literario de la antiguedad, a la manera de un diccionario de los orígenes de las palabras y las expresiones habladas y escritas.

Nace Isidoro cerca de 560 en Sevilla, en el seno de una familia noble hispanoromana en un tiempo donde se comienza a formar lo que conocemos como Europa. Es una época de gran expansión del Cristianismo por todo el continente, con un afianzamiento de la cultura antigua y la entrada en el panorama de las estirpes germánicas, que sostendrán y formarán con el tiempo lo que conoceremos como la Europa de Carlomagno. En el 599 Isidoro es consagrado como obispo de Sevilla.

Las Etimologías son un monumento al saber antiguo. Escritas en latín, ofrecen al lector interesado una explicación del origen de las palabras latinas, pero además y sobretodo dan  una visión, un fresco del mundo antiguo y de como la cultura griega y romana de la antiguedad junto al mensaje cristiano, ha dado forma a la Europa occidental. Isidoro usa referencias de otros autores antiguos, (Plinio sobre todo) y propias en un esfuerzo homérico por llevar el saber antiguo y su influencia en Europa a la mente de los europeos, con una infuencia que ha perdurado a lo largo de los siglos.

Como hemos dicho, en las Etimologías, se tocan extensamente la filosofía, la religión, la ciencia... Dentro de los escritos sobre los orígenes de los términos científicos, se habla de meteorología, astronomía, música... pero también de arquitectura, mineralogía, derecho, o política. Isidoro compila también el saber a su alcance sobre medicina e Historia, entre otros muchos campo.

Es Isidoro persona humilde y aunque hay una doctrina Isidoriana sobre los temas que toca en su obra, el consideraba que "el lector no leerá lo nuestro, sino lo de los antiguos" y sus contemporáneos (y pienso que el mismo) consideraron que su trabajo en las etimologías era una suerte de designio divino, orientado a iluminar e ilustrar a la civilización, dando al mundo una obra española que sería uno de los referentes culturales principales en el Alto Medievo. Isidoro, en la vasta obra de la Etimologías, efectúa uno de los hechos creadores más poderosos que hay y que más reflejan el carácter divino entre los hombres y es el ordenar, como Dios ha ordenado el universo..

Os dejo unas pocas etimologías:

Ianaurius(enero) se llama al primer mes, cuya palabra viene de Jano, el cual fue consagrado este mes que era la puerta del año. De aquí que a Jano se le presente con dos caras, una mirando a a la entrada del año y otra a la salida.

Ángel es palabra griega; en hebreo se dice Mal´ak y significa nuncio, porque por ellos anuncia el Señor su voluntad a los pueblos... Los pintores les ponen alas para significar su celeridad en todas las cosas, como se suele pones alas al viento para indicar su velocidad...

En fin, es un libro que recomiendo, por toda su información, por ser una ventana al saber de los comienzos de Europa y un acercamiento a la cultura clásica de mano de los que más cerca estuvieron de ella.

Saludos
 






viernes, 22 de julio de 2011

Hernán Cortés, de Salvador de Madariaga

Los conquistadores españoles de la época del descubrimiento no  gozan de muy alta estima en estos tiempos. Por un lado la leyenda negra sobre las formas y el fondo de la España de los siglos XV al XVII, donde toda acción española de la época es vista como un reflejo de la Inquisición por un lado o bien del Imperialismo por otro aunque después de varios siglos de leyenda negra, y visto lo visto en otras potencias occidentales, me rio yo de estas ideas. Culpa tiene también la acción  inevitable de la modernidad, donde los que topan con la épica la desechan rápidamente a menos que venga enfundada en un traje de mallas y la estrenen en cines del orbe.

Y sin embargo, antes de la era de los inventores, los descubridores fueron lo más parecido a un superhéroe: recorrían grandes distancias en naves impresionantes, conocían personas que parecían salidas de otro planeta (con razón lo del Nuevo Mundo, que podíamos haberle llamado el Otro Mundo, de diferente que era...), venían de lugares más desarrollados (¡ejem!) y tenían poderes, como tecnología punta en armamento, unas prendas de vestir metálicas y resistentes y para colmo los mismos nativos los confundían con dioses... Vamos que lo de Superman o Iron Man ya ven que no es muy original...

Las biografías de estos hombres nunca han faltado y tal y como hemos insinuado algo más arriba, hasta hace unas décadas el enfoque de sus vidas y logros en la era de los descubrimientos era positiva, al menos por parte de los intelectuales hispanos. Uno de ellos es Salvador de Madariaga que en 1941 publica Hernán Cortés, obra rigurosa y amena sobre la vida de este personaje, ahora con tan mala prensa. Nos recuerda brevemente su procedencia extremeña, su infancia de salud delicada, sus estudios en Salamanca donde vivió la efervescencia producida tras el descubrimiento de América. Esta efervescencia sin duda contribuyó a que el espíritu inquieto de Cortés decidiese pasar de testigo a protagonista de la historia. Tras unos pocos años, con solo 19 años, salió Cortés rumbo al Nuevo Mundo en una nao que arribó en La española

Madariaga continúa la biografía de manera culta y entretenida, retratando no solo a Cortés, sino a la sociedad que emergió alrededor de las Indias, basculando del descubrimiento a la conquista, de la conquista al expolio, y del expolio al descubrimiento. Se nos recuerda de quien aprendió Cortés, como descubrió Veracruz, entre otros lugares,  y porqué existe una expresión española que habla de "quemar las naves". Ahora, siglos después de los hechos narrados en esta biografía, y tras lograr las naciones de América su independencia, estamos descubriendo un nuevo mundo no tan físico, sino intelectual y espiritual muy poderoso, lo cual es bueno, aunque el expolio continúa por parte de las empresas extranjeras que siguen el mismo proceso de siempre descubrir, conquistar, expoliar... y esto es malo...

Pero volviendo a Cortés, Madariaga no es condescendiente con sus hechos, pero tampoco hace como muchos actualmente, que juzgan el mundo de siglos ha con los valores de nuestro tiempo, para acallar las conciencias de una humanidad que igual que toda persona, está llena de contradicciones, dudas, miedos y ambición. Aprenderemos de un hombre de gloria, pero también de fracasos, e incluso de remordimiento por el trato dado por los españoles a los indígenas. Os dejo con un par de pasajes de la obra:

" Arduos esfuerzos de mente y corazón le habían alzado a la estatura de héroe de la humanidad. Pero como tal, ¿que podía hacer, sino errar? La pobre humanidad que lleva siglos buscando su paz y unidad por los caminos tortuosos de la historia, avanzando a tientas, casi ciega, a la débil luz de su razón, por la realidad exterior y por la más poderosa todavía de su propia alma, en un mundo que le cela tercamente sus secretos, la pobre humanidad es cruel devoradora de sus propios héroes, a quienes condena a malgastar  tesoros de energía y de abnegación en gestos de trágica incoherencia para con los fines que ella misma persigue."

" Había avanzado [Cortés] en nombre del Señor, soñando crear una nueva nación cristiana constituida con los naturales, por el salvados de su paganismo, y con los españoles que irían a poblar, ilustrar y "ennoblecer" la tierra"

Y ya se sabe, los sueños... sueños son.

Hasta pronto

domingo, 3 de julio de 2011

El Hobbit, de J.R.R. Tolkien

La primera impresión que me viene a la memoria al recordar la lectura de este libro es pasión. Una pasión casi enfermiza me atrapó durante los días que leí El Hobbit cuando era adolescente. Un amigo me lo recomendó, junto a El Silmarillion, escritos ambos por Tolkien, el británico también creador del Señor de los anillos. Tolkien, lingüista experto y gran conocedor de las mitologías nórdicas, dió comienzo a El Hobbit alrededor de 1930, siendo profesor en Oxford. Sería también en Oxford donde formase parte del grupo literario Inklinks, junto a C.S. Lewis, el autor de Las Crónicas de Narnia, entre otros amigos.

Con Tolkien nació una mitología irrepetible, personal y por supuesto imaginada, poblada de seres de todo tipo, con un lenguaje y geografía propios dando forma al incipiente género literario de la Fantasía, una mitología que nadie ha llegado a igualar, ni de lejos. Tolkien, mas que una mitología, crea una cosmología, donde todos los elementos encajan a la perfección. Y prueba de ello es El Hobbit

En el Hobbit están presentes los elementos de la creación de Tolkien. Tenemos a Bilbo Bolsón, el hobbit del titulo, buscando un tesoro por tierras desconocidas, unido y enfrentado a enanos, elfos, trolls, trasgos, usando la magia así como la inteligencia para superar las pruebas y gestas en el camino. También en El Hobbit vemos una literatura superior, la que corresponde a un creador de la medida de John Ronald Reuel Tolkien. Escribe con pasión, con mucha acción, mostrando de la trama la punta del Iceberg y haciéndonos morder las uñas cuando parecería que Bilbo vaya a ser atrapado por sus enemigos, antes de sorprendernos con un escape increíble...

El Hobbit es un primer acercamiento a Tolkien, junto con El Sillmarillion, que fue completado después de su muerte. Es un paso en el viaje, antes de llegar al tesoro, el tesoro de Tolkien y que es La trilogía del Señor de los anillos. Pero no creáis que en comparación a ésta última obra El Hobbit es una novela menor. El tesoro, sea cual sea y del tipo que sea, se aprecia más cuando es fruto de un viaje entretenido, apasionado y  vigoroso, del que hemos salido con éxito por que la Fortuna favorece a los valientes...

Pero como alguién dijo, para entender qué grande es Tolkien en general y El Hobbit en particular, hay que leerlo. Y si tienes un corazón fuerte, una mente despierta y dispuesta, tuya será la recompensa. Habrás vencido al dragón.

Os dejo un pasaje:

"- ¡Esto no irá bien! -dijo Thorin- Si no salimos despedidos, o nos ahogamos, o nos alcanza un rayo, nos atrapará algunos de esos gigantes y de una patada nos mandará al cielo como una pelota de fútbol.
- Bien, si sabes de un sitio mejor, ¡llevanos allí! -dijo Gandalf, quien se sentía muy malhumorado, y no estaba nada contento con los gigantes."  

Saludos


sábado, 25 de junio de 2011

Creación, de Gore Vidal

Hola a todos

Lo primero que supe de la Vida de Gore Vidal fue este libro. Luego ya conocí más de él, incluso su participación en varias películas, como Gattaca, una de mis favoritas de todos los tiempos. El libro Creación me enganchó desde el primer momento, pues tiene todos los ingredientes de una gran historia. Acción, filosofía, vidas cruzadas, muchas historias, y una mirada a las prácticas religiosas pueriles o incluso nocivas fruto de unas creencias muchas veces inocuas... Los protagonistas, son muy humanos, posiblemente demasiado humanos, o sea, que en ocasiones Vidal tal vez peque de lo que pecan casi todos los escritores de novela histórica : actualizar en moral y conducta a los personajes para que los lectores actuales puedan identificarse con ellos. Es prácticamente imposible no hacerlo. Aún así la historia de la novela tiene que ver con un viaje, y como siempre pasa con los viajes, existe en ellos un encuentro entre personalidades de distinto origen que nos van a mostrar sus diferencias, muchas, pero sobre todo sus similitudes, pocas pero mas importantes.

Creación se desarrolla principalmente en el lejano Oriente, siendo Grecia, Persia, India y China por donde transcurre la acción de la novela. En ella seguimos a Ciro de Escitama en su viaje por el Asia, encontrándose con personajes como Buda o Confucio en su periplo, y teniendo la oportunidad de conocer sus enseñanzas y su aplicación a los gobiernos de los paises. Creación no es una novela histórica al uso pues hay menos Historia que historias... y el hecho de que contenga mucha filosofía podría desanimar a alguien. Sin embargo, quien se sumerja en ella encontrará que los descubrimientos y la iluminación que recorren sus páginas merecen la pena de sobra.

Recomiendo Creación a quien ame la novela histórica profunda, los libros de viajes -también los viajes en sí- y la filosofía oriental, mas allá de las galletitas de la suerte o el I Ching... Sumerjase, pues y le aseguro que saldrá un hombre nuevo, una nueva criatura, una...Creación.

Saludos.

domingo, 5 de junio de 2011

Dr. Jekyll y Mr. Hyde, de Robert Louis Stevenson

!Hola!

Conocí a Stevenson, principalmente por una obra que mal llamaríamos "menor", El diablo en la botella. La historia me fascinó por su argumento y por ser tan viajera. Luego leí La isla del tesoro, novela clásica de piratas donde las haya de la que hablaré en otro momento. Cuando tuve oportunidad de leer El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, pude apreciar una característica que siempre me ha gustado de los grandes autores y es que son capaces de escribir sobre temas muy diferentes en diferentes ambientes, e incluso sobre el mismo tema pero con un manto diferente en cada ocasión.

En Jekyill, no estamos en los mares del sur, ni buscando tesoros junto a Long John Silver, sino en pleno Londres victoriano, en un entorno unbanita y sofisticado en apariencia. En apariencia si, pues en la era de Victoria, más allá de las fábricas, de los comienzos de las reformas sociales o de los albores de la investigación científica, pululaba un fantasma muy pesado. Y no me refiero al fantasma, medio muerto ahora, del que hablaba Marx, sino al fantasma de la hipocresía.

Y de eso trata la novela. De como tener virtudes ante unos y vicios ante otros. El respetable Dr. Jekyill toma una poción que le convierte en Hyde, un ser lascivo y amoral, un asesino, que deambula por los lugares de mal nombre en Londres, lugares donde por supuesto el Dr. Jekyill nunca se atrevería a ir abiertamente, pero si transformado, disfrazado, oculto (Hyde es un evidente guiño al lector y juego de palabras con hide, oculto en inglés). Asistimos en la novela a los devenires de Hyde y a la creciente preocupación del pobre doctor, hasta el desenlace.La obra ha sido vista y con razón, en clave psicológica, sobre los desdoblamientos de personalidad y los trastornos bipolares, como una alegoría sobre el bien y el mal y pienso yo que también es un reflejo de la preocupación por esa parte de uno mismo que te atrae aunque concientemente te desagrade, una parte atávica y primitiva que se despierta con una poción, sea el alcohol, las drogas o los fármacos y que siempre creemos que podemos controlar con el antídoto de la conciencia, hasta que descubrimos que es ella la que nos anula cualquier "aburrida" bondad y nobleza.
 
Recomiendo sin reservas esta obra de Stevenson, por su argumento, por el desarrollo de los personajes, así como la impresionante atmásfera londinense que recrea. Tómense la poción y verán como se transforman en otro...

Saludos

domingo, 8 de mayo de 2011

La secta del perro, de Carlos García Gual

¡Hola!

El título completo del libro es La secta de Perro, Diógenes Laercio Vidas de los filósofos cínicos. Es un librito muy ameno y de fácil lectura que destaca las características de los primeros filósofos cínicos. En el se relatan anécdotas de Diógenes de Sinope,"el Perro", de Crates o Antístenes, los "padres" del esa escuela sin escuela que fueron los filósofos cínicos. La palabra cínico proviene del griego kyon, can, perro, y fue de este animal de quien tomaron el nombre y el modelo para el movimiento homónimo. El perro en la antiguedad, menos doméstico que en nuestros tiempos, era un ser libre, sin más necesidades que las perentorias, poco dado a convencionalismos pues ni los entiende ni son útiles para su bienestar. Y ese es el fin último de los cínicos, la búsqueda de la felicidad, simplemente.

El libro recoge sobretodo anécdotas recogidas por Diógenes Laercio de la vida y leyendas de Diógenes el Cínico. Las anécdotas son de una inteligencia que bien puedan ser todas ciertas, aunque dificilmente achacables a la misma persona. Pero quien sabe... los perros tienen tanto tiempo libre... 

Aparte del encuentro de Diógenes con Alejandro Magno, o el conocido periplo de Diogenes lámpara en mano buscando algo tan poco común con un hombre, así como un sin fin de anécdotas mas, en el libro aprendemos que los cínicos soportan mejor los embates de la fortuna, son libres, pues tienen mayor capacidad de renuncia y poseen un atractivo que no tienen otras escuelas filosóficas.

Recomiendo el libro a aquellos que quieran pasar un buen rato, mientras repasamos filosofía, historia y mitología. Se iluminarán vuestras mentes con enseñanzas como la independencia, la frugalidad y la paz.
Os dejo unas frases de algunos de los de la "secta" que de seguro os harán la boca agua.

"Tengo cuanto aprendí y medité y en santas lecciones me dieron las Musas; otras muchas riquezas tragólas el humo"   Crates
 
"Solo hay un gobierno justo: el del universo"     Diógenes

"´[Diógenes]solía entrar en el teatro topándose con los que salían. Cuando le preguntaron porqué lo hacía, contestó: es lo mismo que trato de hacer a lo largo de toda mi vida"

"A la pregunta del joven Alejandro: ¿que quieres de mi?, Diógenes responde: que te apartes un poco y no me quites el sol"   

"De no ser Alejandro habría querido ser Diógenes" Alejandro de Macedonia, también llamado el Magno